jueves, 20 de mayo de 2010

Inteligencia Espiritual en el nuevo paradigma educativo; Rosa Ana Sánchez Fletes, Luis Manuel Sánchez Fletes

FUNDACIÓN INTERNACIONAL PARA LA EDUCACIÓN HOLISTA


 

Maestría en Educación Holista


 


 

INTELIGENCIA ESPIRITUAL EL NUEVO PARADIGMA EDUCATIVO


 


 

ROSA ANA SÁNCHEZ FLETES MERAZ

LUIS MANUEL SÁNCHEZ FLETES


 


 


 

El Dr. Ramón Gallegos Nava en su libro "inteligencia espiritual", señala que la teoría de las inteligencias múltiples es muy interesante, pero en realidad todos los tipos de inteligencia de los que habla Gardner son combinaciones de la inteligencia emocional de primer nivel y la inteligencia intelectual de segundo nivel. En este sentido la teoría de las inteligencias múltiples es muy buena pero incompleta, porque se queda en los dos primeros niveles sin reconocer ni trabajar el tercer nivel que es incluyente e integrador. Solo desde la inteligencia espiritual, por ser el nivel superior, se puede entender la holarquía de las inteligencias en los tres niveles y reconocer la naturaleza y los objetivos de cada nivel.


 

El Dr. Ramón Gallegos nos dice que el concepto de inteligencia espiritual nos ha permitido jerarquizar los niveles de la inteligencia, no solo señalar, que existen diferentes tipos de inteligencias, porque eso pone a todas las inteligencias en el mismo nivel. Si bien es muy importante reconocer la pluralidad de inteligencias no es suficiente, debemos también reconocer cuales son más incluyentes, cuales son superiores y cuales inferiores. La inteligencia espiritual nos permite, entonces, construir tres niveles básicos de inteligencia. La más básica es la inteligencia emocional, que está más relacionada con el cuerpo y es acerca de sentir. El segundo nivel lo ocupa la inteligencia intelectual que está más relacionada con el cerebro y es acerca de pensar. El tercer nivel lo ocupa la inteligencia espiritual y es acerca de ser. La inteligencia espiritual, como nivel superior, incluye a las inteligencias emocional e intelectual como partes constitutivas, pero ninguna de estas dos incluye a la inteligencia espiritual.


 

Pero, debemos tomar en cuenta significa que la inteligencia emocional no otorga dirección moral o ética a la conducta, solo capacita para el control emocional de la situación pero sin alcanzar a ver el sentido o significado global de la misma. Por otra parte, la inteligencia intelectual está arraigada más a nivel del cerebro, depende de la racionalidad instrumental, procesos lógicos, memoria, cogniciones, entre otras cosas, para dar una respuesta intelectual eficiente al control técnico del mundo; por ejemplo, las computadoras pueden efectuar gran cantidad de operaciones analíticas, incluso más rápido que el ser humano. Aquí, es importante mencionar que la inteligencia intelectual no otorga dirección moral o ética a la conducta, no tiene sensibilidad humana, solo capacita para la eficiencia instrumental del desempeño, pero no tiene capacidad de comprensión global de la situación.


 

El Dr. Ramón Gallegos señala que la inteligencia espiritual es capacidad de trascendencia, capacidad de hacer las cosas cotidianas con un sentido de lo sagrado, usar recursos espirituales en problemas prácticos, capacidad de actuar con conducta virtuosa basada en la gratitud, paciencia, humildad, compasión, sabiduría y amor universal. La inteligencia espiritual es la última vía de conocimiento, es el conocimiento directo del ojo del espíritu conociendo los significados últimos la usamos para clarificar posibilidades no realizadas, y para trascender el materialismo de la vida. La utilizamos para entender el sufrimiento humano y ponerle fin. La utilizamos para contestar a las preguntas filosóficas básicas y encontrar significado existencial y trascendental. La inteligencia espiritual es el acceso y uso del sentido, visión y valores para pensar y tomar decisiones responsables. Es la inteligencia que nos lleva a la totalidad y nos da nuestra integridad moral. Es el corazón de las inteligencias. La inteligencia del Ser profundo. La inteligencia transformadora que nos impulsa a la iluminación espiritual.


 

La inteligencia espiritual es la que nos permite ser felices. Es el poder alcanzar y comprender la felicidad. Es la capacidad para conducir bien la propia vida, tomando el control y la responsabilidad de los pensamientos, sentimientos, acciones y valores, decidiendo la manera de responder a los eventos de la vida. La fuente de la felicidad viene de adentro, brota desde nuestra verdadera naturaleza, no depende de circunstancias externas. La Inteligencia espiritual es la capacidad de resolver los retos de la vida sin crear sufrimiento en los demás ni en uno mismo, es reconocer y valorar la vida misma. La inteligencia espiritual es la capacidad de tener en balance los propósitos materiales y el desarrollo emocional, intelectual y espiritual de tal manera que podamos ser felices a pesar de las circunstancias no a causa de ellas.


 

La inteligencia espiritual también se caracteriza por la capacidad de ser flexible, nos permite insertarnos creativamente en diversas situaciones sin chocar con los demás, implica una alta autoconciencia, la percatación de uno mismo, la experiencia de testigo transpersonal de observar con despego el propio mundo. La inteligencia espiritual celebra el valor de la paz, nos lleva a rechazar causar daño innecesario a cualquier ser sensible, ve la compasión como el interés genuino y profundo en el bienestar de todos los seres; la inteligencia espiritual es respeto, amor incondicional y paz interior y exterior.


 

La inteligencia espiritual es curativa, sanadora, es la única que puede curarnos definitivamente, solo la inteligencia espiritual puede garantizar una vida feliz, porque nos permite actuar con sabiduría y compasión, manteniendo la ecuanimidad en relación a las circunstancias. Aunque es innata puede ser desarrollada, podemos descubrirla y evaluarla cualitativamente. Es aquí donde entra la gran labor de la educación holista. A la luz de este nuevo concepto, el objetivo de la educación holista es desarrollar en los estudiantes la inteligencia espiritual, al hacerlo estaremos desarrollando todas las inteligencias de los niveles I y II.


 

El Dr. Ramón Gallegos Lo tres componentes de la inteligencia espiritual son la dimensión ética, la dimensión de atención y la dimensión de sabiduría. La Dimensión Ética es la capacidad de actuar en base a virtudes universales, sin dañar a ningún Ser. En su caso, la Dimensión de Atención se refiere a la capacidad de concentración arreactiva sobre la realidad interior para disolver los conflictos. Por último, la Dimensión de Sabiduría es la capacidad de comprensión de la naturaleza de la realidad condicionada: impermanente, insustancial e insatisfactoria.


 

En base a estas definiciones podemos interrelacionar las características de la inteligencia espiritual que se describen en el libro "Inteligencia Espiritual" del Dr. Ramón Gallegos.


 

Este conjunto de proposiciones sobre inteligencia holista nos permite asegurar que la inteligencia espiritual es el conocimiento último o la forma mas alta de conocimiento que se entiende como sabiduría, es el conocimiento de la naturaleza profunda de la vida, de nuestra verdadera naturaleza y de nuestra verdadera identidad, el Ser espiritual; por lo tanto es la capacidad que permite la evolución de la conciencia hacia estadios de mayor profundidad, significado e integridad. Así, estas definiciones nos permiten establecer los principios filosóficos perennes sobre los que trabaja la inteligencia espiritual, y que deben de regir el comportamiento de educador holista.


 

Es una preocupación de los buscadores espirituales, de quien busca sentido a su vida para actuar con sabiduría, encontrar el camino correcto para alcanzar la iluminación a través del desarrollo de la inteligencia espiritual, el Dr. Ramón Gallegos hace entre otras las siguientes recomendaciones.


 

  • Conseguir una visión global, ser consientes de su relación en el universo
  • Explorar nuestros valores para seleccionar los más positivos y practicarlos como virtudes.
  • Adquirir una visión del propósito de la vida que nos lleve a la planificación para transformase uno mismo.
  • Desarrollar la compasión.
  • Práctica la gratitud, la alegría, y la espontaneidad
  • Un ritual que ayude a la conexión con uno mismo.
  • Busca la paz interior
  • Amor a uno mismo y a los demás
  • Educar la mente, mirar hacia el interior, cultivar la atención mental.
  • Leer un poema o un fragmento de libro que resulten significativos para nuestra espiritualidad, reflexionando porqué.
  • Dar un paseo desconectando la mente.
  • Escribir un diario donde se plasme lo que sucedió durante el día y reflexionando cómo se ha respondido a ello.
  • La meditación
  • Practica el diálogo holista.
  • Aprender a conocerte y a la demás gente.
  • Desarrolla una actitud compasiva más que agresiva.
  • Relaciónate más con el mundo y adquiere una visión global.
  • Descubre vías para refrescar diariamente tu espíritu.
  • El humor puede ayudarte a ser más espiritual.
  • Entre otras…


 


 

CONCLUSIONES


 

La inteligencia espiritual inicia el proceso de evolución de la conciencia, en este viaje hacia la iluminación espiritual. La práctica integral propicia que surjan los valores perennes cuya certidumbre permite el desarrollo de una inteligencia de mayor grado para transitar el triple sendero de la espiritualidad (sabiduría, amor y compasión).


 

El logro de la sabiduría nos conduce a la trascendencia, a ser mejores seres humanos, mejores padres, mejores maestros, mejores amigos, ciudadanos locales y globales; lo anterior, solo logra a través del discernimiento que provee la inteligencia espiritual. El concepto de inteligencia espiritual arroja nuevas expectativas de desarrollo de la educación holista, ya que muchos educadores, profesionistas y científicos han empezado a relacionar sus áreas de trabajo con la inteligencia espiritual.


 

En base al desempeño del grupo, se logró obtener una participación muy activa, en algunos casos se ponderó el objetivo materialista del paradigma mecanicista, la forma como se privilegia el valor de dinero en nuestra vida, dejando por un lado los valores fundamentales que nos sirven para el desarrollo pleno, con sentido y significado de nuestra vida.


 

Se argumentó de la necesidad de reeducar a los miembros de nuestra sociedad local y planetaria basado en los valores fundamentales del ser humano, fue del agrado del grupo, el percatarse que la educación holista ofrece un modelo capaz de educar para todos los ámbitos de la vida, a través del despertar espiritual de nuestro ser interior que está relacionado con la totalidad del Kosmos, que la inteligencia espiritual es un medio para interactuar y hacer sinergia con todas las dimensiones de nuestros ser, y así, alcanzar la iluminación y lograr la felicidad.


 

BIBLIOGRAFIA.


 

- Gallegos Nava Ramón (2000) El espíritu de la educación. Integridad y trascendencia en educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) La educación del corazón. Doce principios para las escuelas holistas. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Educación holista. Pedagogía del amor universal. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Una visión integral de la educación. El corazón de la educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Diálogos holistas. Educación holista y filosofía perenne I. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Aprender a ser. El nacimiento de una nueva conciencia espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Comunidades de aprendizaje. Transformando las escuelas en comunidades que aprenden. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.
- Gallegos Nava Ramón (2003) Pedagogía del amor universal. Una visión holista del mundo. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) Sabiduría, amor y compasión. Educación holista y filosofía perenne II. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) El Camino de la filosofía perenne. Educación holista y filosofía perenne III. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2005) Educación y espiritualidad. La educación como práctica espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2007) Inteligencia espiritual. Más allá de las inteligencias múltiples y emocional. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


 

RAMON GALLEGOS: INTELIGENCIA ESPIRITUAL.

Inteligencia Espiritual en la obra de Ramón Gallegos; Gerardo Hernández y Herminia Verdugo

FUNDACIÓN INTERNACIONAL PARA LA EDUCACIÓN HOLISTA


 

Maestría en Educación Holista


 

INTELIGENCIA ESPIRITUAL EN LA OBRA DE RAMON GALLEGOS


 

Gerardo Hernández y Herminia Verdugo, Culiacán 2009


 

El Dr. Ramón Gallegos nos dice en su libro "Inteligencia Espiritual" que la inteligencia y la certidumbre son la luz interior de la compasión, ésta es la cualidad que nos permite a los educadores tratar a los estudiantes como seres humanos, interesarse genuinamente por ellos, escucharlos, dialogar, respetar su individualidad, indagar juntos las preguntas fundamentales de la vida sin imponerles conclusiones, permitiéndoles que realicen su viaje interior. La educación holista es un proceso de continua indagación y de aprendizaje permanente sobre nosotros mismos y nuestra relación con el Kosmos que propicie el despertar de la inteligencia holista, de nacimiento y desarrollo de la propia certidumbre, para vivir conscientemente con alegría. Este ensayo sobre inteligencia espiritual está basado en la obra del Dr. Ramón Gallegos.


 

La inteligencia es el recurso para conocernos a nosotros mismos de manera profunda en el contexto kosmico en que nos encontramos; el autoconocimiento es la base de la sabiduría, la prudencia y la responsabilidad. Sabiduría, amor y compasión, son los tres componentes centrales de toda práctica espiritual, es lo que llamamos el triple camino del ser, nos llevan a nuestro hogar espiritual, que está en nuestro propio corazón. La práctica educativa debe ser una expresión del triple sendero donde el acto educativo debe ser un acto de sabiduría, amor y compasión, entonces descubriremos que somos seres espirituales.


 

La inteligencia ha sido definida en diferentes formas marcadas por el ojo predominante de la cultura educativa en la época en que ha sido concebida. A principios del siglo XX el concepto de inteligencia intelectual fue la gran novedad, Binet impulsó este concepto desarrollando los test de coeficiente intelectual (C.I.) y la inteligencia se entendió básicamente como una habilidad intelectual lógico-matemática, una habilidad para el desempeño técnico eficiente, visto desde con el ojo de la racionalidad instrumental proporcionado por el modelo mecanicista muy enraizado en esa época.


 

En 1983, Howard Gardner definió el término inteligencia a partir de tres criterios: capacidad de resolver problemas reales, capacidad de crear productos efectivos y el potencial para encontrar o crear nuevos problemas. Al definir la inteligencia como una capacidad, Gardner reconoce que ésta es dinámica, es decir, se puede y debe desarrollar; también, afirma que la brillantez académica no lo es todo, hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de, elegir bien a sus amigos; por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el mundo de los negocios o en su vida personal, triunfar en los negocios, o en los deportes, requiere ser inteligente, pero en cada campo se utiliza un tipo de inteligencia distinto, no mejor ni peor, pero sí distinto. Dicho de otro modo, un científico no es más ni menos inteligente que un deportista, simplemente han desarrollado inteligencias diferentes.


 

Además, define la inteligencia como una capacidad, hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible, se nacía inteligente o no, la educación no podía cambiar ese hecho. Definir la inteligencia como una capacidad la convierte en una destreza que se puede desarrollar. Gardner no niega el componente genético, pero sostiene que esas potencialidades se van a desarrollar de una u otra manera dependiendo del medio ambiente, las experiencias vividas y la educación recibida.


 

Recientemente, surgió el concepto de inteligencia emocional, Daniel Goleman fue el gran promotor argumentando que tenía una importancia igual que la inteligencia intelectual ya que las emociones equilibradas nos permiten pensar mejor. Ahora ha surgido una nueva inteligencia que engloba a las dos anteriores y las supera, convirtiéndose en el centro del desarrollo para todos los campos de la experiencia humana: la inteligencia espiritual.


 

El Dr. Ramón Gallegos nos dice que desde el concepto de inteligencia espiritual, la teoría de las inteligencias múltiples es muy interesante, pero en realidad todos los tipos de inteligencia de los que habla Gardner son combinaciones de la inteligencia emocional de primer nivel y la inteligencia intelectual de segundo nivel. En este sentido la teoría de las inteligencias múltiples es muy buena pero incompleta, porque se queda en los dos primeros niveles sin reconocer ni trabajar el tercer nivel que es incluyente e integrador. Solo desde la inteligencia espiritual, por ser el nivel superior, se puede entender la holarquía de las inteligencias en los tres niveles y reconocer la naturaleza y los objetivos de cada nivel.


 

El concepto de inteligencia espiritual nos ha permitido jerarquizar los niveles de la inteligencia, no solo señalar, que existen diferentes tipos de inteligencias, porque eso pone a todas las inteligencias en el mismo nivel. Si bien es muy importante reconocer la pluralidad de inteligencias no es suficiente, debemos también reconocer cuales son más incluyentes, cuales son superiores y cuales inferiores. La inteligencia espiritual nos permite, entonces, construir tres niveles básicos de inteligencia. La más básica es la inteligencia emocional, que está más relacionada con el cuerpo y es acerca de sentir. El segundo nivel lo ocupa la inteligencia intelectual que está más relacionada con el cerebro y es acerca de pensar. El tercer nivel lo ocupa la inteligencia espiritual y es acerca de ser. La inteligencia espiritual, como nivel superior, incluye a las inteligencias emocional e intelectual como partes constitutivas, pero ninguna de estas dos incluye a la inteligencia espiritual.


 

Las computadoras y el resto de los seres vivos muestras evidencias de inteligencia emocional e intelectual, la inteligencia espiritual es de exclusividad humana. La inteligencia emocional está arraigada en nuestro cuerpo biofísico, depende de nuestros instintos, sentimientos, y hormonas, dando una respuesta emocional aceptable a una situación particular. Pero, debemos tomar en cuenta significa que la inteligencia emocional no otorga dirección moral o ética a la conducta, solo capacita para el control emocional de la situación pero sin alcanzar a ver el sentido o significado global de la misma.


 

Por otra parte, la inteligencia intelectual está arraigada más a nivel del cerebro, depende de la racionalidad instrumental, procesos lógicos, memoria, cogniciones, entre otras cosas, para dar una respuesta intelectual eficiente al control técnico del mundo; por ejemplo, las computadoras pueden efectuar gran cantidad de operaciones analíticas, incluso más rápido que el ser humano. Aquí, es importante mencionar que la inteligencia intelectual no otorga dirección moral o ética a la conducta, no tiene sensibilidad humana, solo capacita para la eficiencia instrumental del desempeño, pero no tiene capacidad de comprensión global de la situación.


 

El Dr. Ramón Gallegos nos dice que la inteligencia espiritual está arraigada en el totalidad de lo que somos, en nuestra esencia que es el Ser transpersonal. La inteligencia espiritual es capacidad de trascendencia, capacidad de hacer las cosas cotidianas con un sentido de lo sagrado, usar recursos espirituales en problemas prácticos, capacidad de actuar con conducta virtuosa basada en la gratitud, paciencia, humildad, compasión, sabiduría y amor universal. La inteligencia espiritual es la última vía de conocimiento, es el conocimiento directo del ojo del espíritu conociendo los significados últimos la usamos para clarificar posibilidades no realizadas, y para trascender el materialismo de la vida. La utilizamos para entender el sufrimiento humano y ponerle fin. La utilizamos para contestar a las preguntas filosóficas básicas y encontrar significado existencial y trascendental. La inteligencia espiritual es el acceso y uso del sentido, visión y valores para pensar y tomar decisiones responsables. Es la inteligencia que nos lleva a la totalidad y nos da nuestra integridad moral. Es el corazón de las inteligencias. La inteligencia del Ser profundo. La inteligencia transformadora que nos impulsa a la iluminación espiritual.


 

El Dr. Ramón Gallegos nos dice que la inteligencia espiritual es la que nos permite ser felices. Es el poder alcanzar y comprender la felicidad. Es la capacidad para conducir bien la propia vida, tomando el control y la responsabilidad de los pensamientos, sentimientos, acciones y valores, decidiendo la manera de responder a los eventos de la vida. La fuente de la felicidad viene de adentro, brota desde nuestra verdadera naturaleza, no depende de circunstancias externas. La Inteligencia espiritual es la capacidad de resolver los retos de la vida sin crear sufrimiento en los demás ni en uno mismo, es reconocer y valorar la vida misma. La inteligencia espiritual es la capacidad de tener en balance los propósitos materiales y el desarrollo emocional, intelectual y espiritual de tal manera que podamos ser felices a pesar de las circunstancias no a causa de ellas.


 

La inteligencia espiritual también se caracteriza por la capacidad de ser flexible y adaptativo, nos permite insertarnos creativamente en diversas situaciones sin chocar con los demás, implica una alta autoconciencia, la percatación de uno mismo, la experiencia de testigo transpersonal de observar con despego el propio mundo. La inteligencia espiritual celebra el valor de la paz, nos lleva a rechazar causar daño innecesario a cualquier ser sensible, ve la compasión como el interés genuino y profundo en el bienestar de todos los seres; la inteligencia espiritual es respeto, amor incondicional y paz interior y exterior.


 

El Dr. Ramón Gallegos señala que la inteligencia espiritual es curativa, sanadora, es la única que puede curarnos definitivamente, solo la inteligencia espiritual puede garantizar una vida feliz, porque nos permite actuar con sabiduría y compasión, manteniendo la ecuanimidad en relación a las circunstancias. Aunque es innata puede ser desarrollada, podemos descubrirla y evaluarla cualitativamente. Es aquí donde entra la gran labor de la educación holista. A la luz de este nuevo concepto, el objetivo de la educación holista es desarrollar en los estudiantes la inteligencia espiritual, al hacerlo estaremos desarrollando todas las inteligencias de los niveles I y II.


 

En su libro "inteligencia espiritual" el Dr. Ramón Gallegos nos dice que la inteligencia espiritual es el conocimiento último o la forma mas alta de conocimiento que se entiende como sabiduría, es el conocimiento de la naturaleza profunda de la vida, de nuestra verdadera naturaleza y de nuestra verdadera identidad, el Ser espiritual; por lo tanto es la capacidad que permite la evolución de la conciencia hacia estadios de mayor profundidad, significado e integridad. Así, estas definiciones nos permiten establecer los principios filosóficos perennes sobre los que trabaja la inteligencia espiritual, y que deben de regir el comportamiento de educador holista:


 

CONCLUSIONES

Basados en los principios de la educación holista, el aprender a Ser inicia el proceso de evolución de la conciencia, en este viaje hacia la iluminación espiritual, la practica integral propicia que surjan los valores perennes cuya certidumbre permite el desarrollo una inteligencia de mayor grado para transitar el triple sendero de la espiritualidad (sabiduría, amor y compasión). El logro de la sabiduría nos conduce a la trascendencia, a ser mejores seres humanos, mejores padres, mejores maestros, mejores amigos, ciudadanos locales y globales; lo anterior, solo logra a través del discernimiento que provee la inteligencia espiritual.


 

Los tipos de inteligencia de Gardner apoyan el desarrollo de la inteligencia emocional, la cual es inteligencia de primer nivel, mientras que la inteligencia intelectual es una inteligencia de segundo nivel. En este sentido la teoría de las inteligencias múltiples es interesante pero está incompleta, porque se queda en los dos primeros niveles sin reconocer ni trabajar el tercer nivel que es el nivel más importante e incluyente, en este caso, la inteligencia espiritual.


 

El concepto de inteligencia espiritual arroja nuevas expectativas de desarrollo de la educación holista, ya que muchos educadores, profesionistas y científicos han empezado a relacionar sus áreas de trabajo con la inteligencia espiritual, como por ejemplo la espiritualidad en los negocios, la espiritualidad en el trabajo, la espiritualidad en la política, espiritualidad y ciencia, espiritualidad y creatividad, espiritualidad y sexualidad, entre muchos otros.


 

BIBLIOGRAFÍA


 

Gallegos Nava, Ramón (2001) Educación Holista, Fundación Internacional para la Educación Holista,
1ª. Edición, Guadalajara.


 

Gallegos Nava, Ramón (2001) La Educación del Corazón, Fundación Internacional para la Educación Holista,
1ª. Edición, Guadalajara.


 

Gallegos Nava, Ramón (2003) Aprender a Ser, Fundación Internacional para la Educación Holista,
1ª. Edición, Guadalajara.


 

Gallegos Nava, Ramón (2007) Inteligencia Espiritual, Fundación Internacional para la Educación Holista,
1ª. Edición, Guadalajara.


 

Gallegos Nava, Ramón (2005) Educación y Espiritualidad, Fundación Internacional para la Educación Holista,
1ª. Edición, Guadalajara.


 

Gallegos Nava, Ramón (2003) El Espíritu de la Educación, Fundación Internacional para la Educación Holista,
2ª. Edición, Guadalajara.


 

RAMON GALLEGOS: INTELIGENCIA ESPIRITUAL

Inteligencia Espiritual en un contexto holista; Fernando Alfonso Gámez


 

Fundación Internacional para la Educación Holista

Maestría en Educación Holista


 


 

INTELIGENCIA ESPIRITUAL EN UN CONTEXTO HOLISTA


 

Fernando Alfonso Gamez Roman


 


 

EL CONCEPTO DE INTELIGENCIA ESPIRITUAL EN LA OBRA DE RAMON GALLEGOS.


 

El Dr. Ramón Gallegos en su libro "Inteligencia Espiritual" expone por primera vez el modelo de la inteligencia espiritual e inicia una nueva época en el campo del conocimiento. La inteligencia espiritual  relaciona el espíritu y la materia, se ocupa de la trascendencia, de lo sagrado, de los comportamientos virtuosos: perdón,  gratitud,  humildad y compasión, de comprender que somos parte de un todo con el cual necesitamos  estar en contacto.


 

Algunos lo hacen orando, otros asumiendo su responsabilidad social, practicando las leyes  espirituales del amor, paz, felicidad. Son los  que mejoran la calidad de sus vidas. Si el  intelecto se olvida de la compañía del espíritu, degrada el medio ambiente, las creencias, la familia; es decir aquello que más importa. Hoy que la educación descuida la inteligencia espiritual está creando autómatas altamente capacitados. Para que la tecnología se humanice debe congeniar con la fuente. El espíritu individual y social se nutren, la enfermedad del espíritu se paga, la bancarrota espiritual  precede a la quiebra económica.

 
 

El quiebre espiritual se produce cuando todo tiene precio pero ya nada tiene valor. Capital y responsabilidad social, cooperación, dimensión ética, fraternidad, solidaridad, son factores críticos. Si el 80% de la riqueza está en manos del 20% de la gente, hay que apuntar a cómo terminar con esa desigualdad, la injusticia, la pobreza, y la marginalidad.

La fuerza interior espiritual. Hay que trabajar con uno mismo para que la voluntad  llegue más lejos que la inteligencia. Primero encontremos nuestra misión, luego consultemos con ella, sin limitarnos a la mera interpretación sensorial. Mis pensamientos crean mi mundo, me alejaré de lo que  hago sin querer, y sembraré la semilla de lo que quiero ser, confiando en mi capacidad, en mis propósitos y superando mis limitaciones.

El Dr. Ramón Gallegos señala que la espiritualidad no siempre ha sido entendida por todos de manera correcta. Ha sido confundida, a veces, con otros aspectos de la experiencia humana que, si bien pueden tener su valor, no son el núcleo de la espiritualidad. La espiritualidad es entendida como la dimensión y el nivel incondicionado del ser humano, es experimentado como orden interno total, como ausencia de conflicto. La espiritualidad también es experimentada como amor universal y libertad incondicional. La espiritualidad no es personal. La espiritualidad no es un asunto de desarrollo personal porque la espiritualidad trasciende al ego, en sí misma es universal. La espiritualidad no nos hace más privados sino más universales, menos personales y egocéntricos, nos lleva a interesarnos en el bienestar de todos los seres, no solo en el propio bienestar.


Otro aspecto de la espiritualidad es que no puede ser reducida a creencias religiosas. Creer o no creer en Dios o en lo espiritual o en lo trascendente no tiene relación directa con la espiritualidad, porque la creencia está a un nivel de pensamiento, a un nivel cognitivo y lo espiritual trasciende la dimensión cognitiva en el sentido de racionalidad instrumental. La espiritualidad no se basa en creer en creencias religiosas, sino en la experiencia directa de lo trascendente. Tanto el que cree en dios como el que no cree han cometido enormes crímenes. La espiritualidad se mantiene siempre como el contexto más amplio y más general, como el contexto donde encontramos nuestra última entidad, el lugar de asiento de nuestros valores universales perennes.


El Dr. Ramón Gallegos nos dice que la espiritualidad no puede reducirse a una categoría psicológica. Algunos educadores han propuesto que la espiritualidad deberíamos pensarla en términos más psicológicos, como pensamientos y sentimientos, pero la vida mental no es la esencia de la espiritualidad; cuerpo, memoria, pensamientos y sentimientos cambian, mientras que la espiritualidad permanece como aquello a lo que recurrimos como la última fuente en donde encontramos el significado y las respuestas a las preguntas fundamentales de la vida. La espiritualidad trasciende el aparato psíquico de pensamientos y emociones. Podemos tener pensamientos y sentimientos agradables o desagradables y podemos tener imágenes agradables o desagradables pero mientras eso cambia nuestro espíritu, nuestra espiritualidad, permanece como nuestra esencia.


La espiritualidad tampoco puede reducirse a lo paranormal. Algunos educadores tratan de definir la espiritualidad asociándola a lo paranormal. Sin embargo, independientemente de que sean reales o no, fenómenos como la telepatía, la clarividencia, la levitación, no son, en sí mismos, el objetivo de la vida espiritual. Tener la capacidad de levitar o no levitar no nos da orden interno, no nos da la libertad ni nos da amor incondicional. Aunque lo paranormal sea interesante y pudiera ser real no es lo mismo que lo espiritual. Esto ha sido claramente señalado a través de la historia por prácticamente todos los grandes maestros espirituales. Aun más, han sugerido mucha precaución para todas aquellas personas que están en una búsqueda sincera de sí mismos para que estén alertas a la propia vanidad y no busquen poderes paranormales. Estos consejos están en todas las grandes tradiciones, porque pueden fortalecer ilusiones muy sutiles, se puede engrandecer nuestro propio ego.

El Dr. Ramón gallegos nos enseña que la espiritualidad tampoco puede ser reducida a un desarrollo personal. El desarrollo personal básicamente es el desarrollo de la persona. Para Carl Jung, la persona es la máscara, el conjunto de roles, de papeles, de etiquetas sociales que nos hemos puesto o que nos han puesto. Entonces, quizá el desarrollo personal sea interesante, quizá sea adecuado tener mejores modales, poder hablar mejor, poder relacionarse mejor con otros, pero nada de esto es vida espiritual en sí misma; la vida espiritual trasciende todo esto. Cuando vemos la espiritualidad como una apertura a lo universal nos ayuda a evitar el falso problema de enfatizar el desarrollo personal o el desarrollo social. Este es un falso problema creado porque tenemos la idea de que la vida espiritual es individual y nada es más falso que eso. La espiritualidad es universalidad y no puede haber vida espiritual personal porque la persona es la máscara, es el ego.


Toda acción social debe estar basada en la genuina espiritualidad, porque es lo que nos da la universalidad del amor incondicional, la fraternidad, compasión y humildad. Por eso la filosofía perenne señala que al final del camino de una transformación espiritual está el servicio desinteresado por toda la humanidad. Necesitamos superar el dualismo entre desarrollo personal o desarrollo social. La espiritualidad es sumamente importante porque es la genuina base para indagar las preguntas fundamentales que niños y jóvenes se hacen y nos hacen de manera natural. Todos hemos observado en los niños pequeños o en los adolescentes su capacidad para preguntar, estas preguntas son sumamente importantes. En la educación, sin embargo, estas preguntas han sido frustradas por los sistemas educativos y poniendo limites muy estrechos a las capacidades de los seres humanos.


La espiritualidad nos lleva a la percatación de que el conocimiento adecuado del universo que habitamos solo es posible si está relacionado con el propio autoconocimiento, que no es posible tener un conocimiento responsable del universo que habitamos si no nos conocemos a nosotros mismos. Esta es una declaración que va en contra de los paradigmas tradicionales educativos, porque la visión educativa tradicional nos dice que podemos conocer el mundo independientemente de si nos conocemos a nosotros mismos; señala que entre más lejos estemos de nuestra propia realidad interior mejor será, que seamos objetivos. Por eso hemos creado un conocimiento solo instrumental.


El Dr. Ramón Gallegos señala en su libro que la espiritualidad es la necesidad de pertenecer a una totalidad mayor, de relación con la totalidad, de conexión universal. La espiritualidad no depende de la riqueza o la pobreza económica. Algunos educadores creen que para poder entrar en la vida espiritual primero necesitamos tener cierta riqueza material, tener automóvil, casa o cosas así, pero realmente el confort no nos conduce a la espiritualidad. La idea de tener satisfechas primero las necesidades básicas como prerrequisito para la espiritualidad es una idea equivocada y peligrosa porque puede llevar a creer que los grupos humanos que no tienen riqueza material son seres antiespirituales y que las comunidades que tienen riqueza económica y tecnológica tiene seres muy espirituales. En realidad no hay una relación de causa y efecto entre la vida espiritual y la riqueza o la pobreza material. Es un mito la idea de que primero necesitamos tener riqueza material para luego desarrollar la espiritualidad. Los seres espirituales son seres sencillos, son seres humildes en el sentido de que se perciben en una relación de igualdad con todos los demás. No es necesario tener primero dinero para empezar luego con una vida espiritual.


El Dr. Ramón Gallegos señala que la espiritualidad es transracional. La espiritualidad trasciende la razón, no la reprime, no la rechaza. Esto quiere decir que el hombre espiritual es razonable pero va más allá de la razón. Aquí es donde el concepto de inteligencia espiritual es importante. Hay una basta experiencia humana más allá de la razón y el lenguaje que no es experiencia regresiva o psicótica sino experiencia espiritual de la más alta inteligencia. La espiritualidad es amor universal. El amor universal es central porque el conocimiento es importante pero nunca suficiente para un comportamiento responsable. El conocimiento en sí mismo no nos hace mejores personas, por eso tenemos que ir más allá del conocimiento, tenemos que entrar a una dimensión que trascienda el conocimiento, la razón y el lenguaje. El amor universal es la puerta de la trascendencia del mundo espiritual. Qué sentido tiene para una sociedad como la actual, basada en una conciencia depredadora, generar más conocimientos si este conocimiento va a ser usado para la destrucción de nosotros mismos y de nuestro planeta, de qué nos sirve tener más tecnología, si este conocimiento va a ser usado para destruirnos a nosotros mismos. Es necesario redefinir el papel del conocimiento y ponerle sus justos límites.


El conocimiento debe responder al precepto de que todo conocimiento debe ser usado para el bien común, el conocimiento holista es inseparable de una dimensión espiritual. El conocimiento holista no viene desligado del bien común, no se concibe como una transmisión de técnicas o métodos para que sean usadas como ustedes quieran. El conocimiento holista viene ligado a una orientación que honra la vida en la tierra, a una orientación de gratitud por la vida, con un sentido de compasión hacia todos los seres. Solo entonces podemos decir que hay un genuino despertar de la inteligencia.

Recientemente el concepto de inteligencia espiritual ha venido a revolucionar el campo de estudio de las inteligencias. A principios del siglo XX el concepto de inteligencia intelectual fue la gran novedad. Binet impulsó este concepto desarrollando los test de coeficiente intelectual (C.I.) y la inteligencia se entendió básicamente como una habilidad intelectual lógico-matemática, una habilidad para el desempeño técnico eficiente. Más recientemente surgió el concepto de inteligencia emocional, Daniel Goleman fue el gran promotor argumentando que tenía una importancia igual que la inteligencia intelectual ya que las emociones equilibradas nos permiten pensar mejor. Ahora ha surgido una tercera inteligencia que engloba a las dos anteriores y las supera, convirtiéndose en el centro del desarrollo para todos los campos de la experiencia humana: la inteligencia espiritual.


El Dr. Ramón Gallegos nos dice que la inteligencia espiritual es la más importante de las tres, además es exclusivamente humana. Mientras que animales y computadoras muestras evidencias de inteligencia emocional e intelectual, la inteligencia espiritual es de exclusividad humana. La inteligencia emocional está arraigada en nuestro cuerpo biofísico, depende de nuestros instintos, sentimientos, pulsiones, hormonas, etc., para dar una respuesta emocional aceptable a una situación particular. Los animales también muestran inteligencia emocional. Para lograr atrapar su presa, un tigre necesita ser silencioso, esperar la oportunidad, posponer la satisfacción, atacar en el momento indicado. Existen también situaciones humanas negativas que muestran una alta inteligencia emocional. Por ejemplo, los casos de asaltantes, en los cuales se requiere controlar las emociones para poder efectuar el asalto a un banco; o el caso de un defraudador que requiere estar tranquilo aun sabiendo su acto indebido. Esto significa que la inteligencia emocional no otorga dirección moral o ética a la conducta, solo capacita para el control emocional de la situación pero sin alcanzar a ver el sentido o significado global de la misma.


 

BIBLIOGRAFIA.


 

- Gallegos Nava Ramón (2000) El espíritu de la educación. Integridad y trascendencia en educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) La educación del corazón. Doce principios para las escuelas holistas. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Educación holista. Pedagogía del amor universal. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Una visión integral de la educación. El corazón de la educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Diálogos holistas. Educación holista y filosofía perenne I. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Aprender a ser. El nacimiento de una nueva conciencia espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Comunidades de aprendizaje. Transformando las escuelas en comunidades que aprenden. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.
- Gallegos Nava Ramón (2003) Pedagogía del amor universal. Una visión holista del mundo. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) Sabiduría, amor y compasión. Educación holista y filosofía perenne II. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) El Camino de la filosofía perenne. Educación holista y filosofía perenne III. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2005) Educación y espiritualidad. La educación como práctica espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2007) Inteligencia espiritual. Más allá de las inteligencias múltiples y emocional. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


 

RAMON GALLEGOS: INTELIGENCIA ESPIRITUAL.

Inteligencia Espiritual en las enseñanzas de Ramón Gallegos; Marcela Zepeda, Silvia Consuelos

FUNDACION INTERNACIONAL PARA LA EDUCACION HOLISTA

MAESTRIA EN EDUCACIÓN HOLISTA


 

INTELIGENCIA ESPIRITUALIDAD EN LAS ENSEÑANZAS DE RAMON GALLEGOS


 

Marcela Zepeda y Silvia Consuelos, Diciembre 2007


 


 

Desde la visión del Dr. Ramón Gallegos la inteligencia espiritual alude a la condición esencial del ser humano, es decir al hecho innegable de que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.


 

La inteligencia espiritual, dado el desarrollo del conocimiento, tiene como antecedente la racionalidad instrumental, representada por la prueba que mide el coeficiente intelectual, desarrollada por Binet, en donde la inteligencia es definida primordialmente en términos lógico-matemático-verbal y cuyo propósito es el desarrollo técnico del mundo.


 

Posteriormente el concepto se dimensiona y surge la teoría de las inteligencias múltiples propuesta por Gardner quien señala 8 tipos de inteligencias, igualmente valida una que otra.


 

En la actualidad, con las enseñanzas del Dr. Ramón Gallegos resurge la inteligencia espiritual que por primera vez permite establecer un orden holárquico en un modelo de 3 niveles de la inteligencia, por orden de importancia


 

El primer nivel es básico, es una visión uniforme, se trata de una inteligencia emocional subhumana que incluye a los animales, corresponde al ojo de la carne, es una inteligencia prerracional, preoperacional, instintiva y comprende los impulsos y las sensaciones.


 

Surge a principios de 1900 y declina en la década de los 80s, el concepto nace de la visión cientificista industrial de la época, por lo que valora prácticamente solo el aspecto racional instrumental de la consciencia, es decir, la capacidad lógico-matemática y la capacidad verbal, habilidades que la cultura de dicho periodo requería para el desarrollo de las fábricas, la industria y la tecnología, aspectos que además dominaron casi por completo el quehacer científico.


 

Constituyó un esquema que sostuvo y aun sostiene al modelo estandarizado de la educación


 

El segundo nivel de inteligencia pertenece al ojo de la razón, incluye al anterior y lo trasciende, por ende su importancia es también mayor al del básico, es exclusivo del ser humano, se basa en el pensamiento lógico-matemático-verbal, es el intelecto, lo cognitivo, es usado primordialmente para controlar y medir el mundo, es una inteligencia cultural, social. Se desarrolla en los últimos 20 años del siglo pasado


 

En 1967 con el proyecto Zero, académicos de la universidad de Harvard, inician el desarrollo de una visión plural de la inteligencia, cuyo representante primordial fue Howard Gardner con su "teoría de las inteligencias múltiples" quien reconoce diferentes facetas, potenciales y estilos cognitivos, esta visión plural incluía por primera vez aspectos no cognitivos y describe 8 inteligencias:


 

Gadner considera que la sociedad sobrevalora la inteligencia lógico-matemática y lingüística, mismas que no aseguran el éxito profesional y social pues para ello se requiere de otros tipos de inteligencia, de tal manera que es común que el estudiante más sobresaliente en el salón de clases no lo sea en el ámbito profesional, menos en la vida misma ni en lo espiritual.


 

Este enfoque considera que la inteligencia es una pluralidad de habilidades que trabajan en conjunto para la solución de problemas y la creación de productos que una comunidad determinada valora, sin cuestionar si dicha comunidad esta o no en lo correcto


 

Desde esta visión, el objetivo de las escuelas es desarrollar integralmente las ocho inteligencias, sin valorar ninguna sobre otra, considerando primordialmente que cada alumno tiene sus propios intereses y capacidades y que no es posible aprender todo lo que existe, de esta forma el quehacer del educador se enriquece pues le

exige formar al alumno en una pluralidad de capacidades y con una educación personalizada


 

Es necesario mencionar el trabajo desarrollado por Daniel Goleman sobre inteligencia emocional, que a su decir, es importante por la tendencia mundial de las nuevas generaciones a tener mas conflictos emocionales y a la depresión, sin embargo, no deja de ser una habilidad más.


 

Si bien estos enfoques son importantes no nos dan una visón integral ni dan cuenta de la totalidad, todas son parcialidades que se presentan por separado sin orden, sin jerarquías, sin niveles, sin dimensiones y no favorecen el desarrollo de la consciencia


 

La visión holista nos dice que la verdadera inteligencia es la conciencia de honrar la vida en todas sus manifestaciones, de preservarla usando el discernimiento holista y es de aquí de donde surge la inteligencia espiritual.


 

El tercer nivel es la inteligencia espiritual, es la inteligencia superior de la conciencia, es el nivel más importante, la facultad de mayor valor, incluye y trasciende a los niveles anteriores; comprende las partes, las integra, las ordena, las armoniza y las ubica en el nivel y dimensión del contexto holárquico al que pertenecen.


 

Corresponde al ojo de la contemplación, es de uso exclusivo del ser humano, su base es la sabiduría y es nuestra capacidad de visión holista de la realidad profunda, nuestra capacidad de comprender significativamente las totalidades, de espiritualizar la vida, de vivir desde la consciencia de lo que realmente somos, con ella, nuestros problemas de sentido y significado de la vida son resueltos exitosamente, es la única que nos hace ser verdaderamente éticos con nosotros mismos, con los demás y con la vida toda.


 

En educación holista la inteligencia espiritual es el concepto ordenador mas importante pues nos lleva al amor universal, es una herramienta primordial en el impulso de la evolución de la conciencia; sin esta consciencia no es posible hablar de inteligencia


 

Hasta fines del siglo XX, el quehacer científico, la preocupación de la cultura, de la economía, de la política, de la sociedad en su conjunto, había sido el desarrollo externo y había dejado de lado el mundo interno subjetivo, se ensimismo en la necesidad de control, dominio y transformación de la naturaleza,     es decir se enfoco sólo en el mundo externo, con terribles resultados que no podemos ignorar, desastres que además de exigir pronta atención, requieren no tan solo detenerlo y repararlo si no recuperar lo perdido, regresar el equilibrio, la salud la integridad al planeta y al ser humano.


 

Por otro lado este desastre pone totalmente al descubierto la mutación que del kosmos se ha hecho y la importancia fundamental de ese lado subjetivo, de ese aspecto intrínseco del ser humano, su condición trascendente de ser un ser fundamentalmente espiritual viviendo una experiencia humana.


 

Es también gracias a este lamentable estado en que la humanidad y el planeta se encuentra que mucha gente empezó a buscar a salidas, soluciones diferentes a la problemática vivida, fue así como se retomó la filosofía perenne.


 

Poco a poco se fue fortaleciendo el pensamiento holista, ganando adeptos cada día; en la actualidad se trata ya de un movimiento sólido, firme y muy activo que cuenta con grupos, con pequeñas células actuando al interior de los diferentes ámbitos de realidad, de los distintos países del mundo: espiritual, social, cultural, económico, político; el que nos ocupa en este momento, y que dada su importancia se le pone especial énfasis, es la educación.


 

Aun en la actualidad casi la totalidad de las escuelas, desde las públicas a las privadas, del mayor al menor nivel funcionan bajo un sistema tradicional, donde la relación alumno-profesor es de sujeto objeto, donde los problemas fundamentales de los alumnos no son considerados en absoluto, un lugar donde los profesores acuden por la necesidad de una fuente de ingresos económicos. El interés primordial son las calificaciones, lo administrativo, la metodología, la estandarización, el desarrollo tecnológico y material, continua parada en el nihilismo y hedonismo.


 

Es urgente que las escuelas se transformen en verdaderas comunidades de aprendizaje, éticas, integrales, donde sea la espiritualidad la fuente que las nutra, lugares donde impere el amor, el genuino interés por los demás, donde todos aprendan, con verdadera comunicación, con sinergia, que relacione todo con todo, un lugar que permita dar respuesta simultanea a los tres grandes dilemas de la humanidad; el problema material, el problema social y el problema espiritual.


 

La complejidad de la sociedad ha hecho que el concepto de educación se amplíe, que incluya la felicidad, el desarrollo: emocional, moral, humano y sobre todo el desarrollo espiritual.


 

Actualmente se trabaja en la construcción de una síntesis educativa que permita comprender el proceso educativo desde un estadio superior, en donde la educación establezca nexos fuerte, claros y explícitos con los diversos ámbitos de desarrollo de la sociedad.


 

Para el siglo que inicia, desde la visión holista se consideran 4 tipos de aprendizaje:


 

  • Aprender a aprender, a desarrollar la capacidad de discernimiento,


 

  • Aprender a hacer, a construir, a transformar su realidad


 

  • Aprender a vivir juntos, a ser interdependientes con respeto, paz, amor y armonía


 

  • Aprender a ser, este aprendizaje es el más importante porque nos remite directamente a la espiritualidad; el desarrollo espiritual de los seres humanos es la mayor, si no es que la única, labor de la verdadera educación.


 

En el despliegue de este maravilloso arte que es la espiritualidad, son fundamentales los cuestionamientos sobre nosotros mismos, sobre lo que somos en realidad y cual es nuestra verdadera naturaleza, así como nuestro hacer en este mundo.


 

La filosofía perenne es la idónea para responder dichas incógnitas, afirma que esencialmente somos pura espiritualidad, pura conciencia. Esta concepción es totalmente compatible con el estado laico pues marca la diferencia crucial entre religión y espiritualidad.


 

La religión esta organizada en iglesias, bajo un sistema de creencias, cuya base es la fe, el dogma, la autoridad. La espiritualidad no tiene relación con ninguna iglesia o institución, no son dogmas, creencias ni tradiciones.


 

Es vivencia, es experiencia directa, meditativa, contemplativa, mística, experiencia que surge en la interioridad del ser humano, que trasciende los sentidos y la mente y puede ser verificable por la filosofía perenne.


 

La espiritualidad es universal, va de lo egocéntrico a lo Kosmocéntrico, de lo personal a lo universal, de lo mió a lo nuestro, nos lleva a un sentimiento de pertenencia al Kosmos como un todo unificado, es confianza en la benevolencia de la vida, unidad común y compartida.


 

Es orden interno que nos genera, amor universal, responsabilidad, ecuanimidad, tranquilidad, humildad, prudencia, gozo, paciencia, libertad, etc.

Tiene un profundo sentido curativo, va a la raíz del sufrimiento humano para sanar el alma

Es presencia plena y creativa en la sociedad

Es respeto por la diversidad humana

Es la búsqueda de genuino dialogo, de consenso de significados comunes con que enfrentar los dilemas sociales


 


 


 

TRES PRINCIPIOS FUNDAMENTALES


 

1.- El sufrimiento puede terminar

2.- Tienes la capacidad de hacerlo

3.- Es tu responsabilidad


 

PREMISAS BÁSICAS


 

  • El espíritu existe, el absoluto existe
  • El espíritu está dentro de nosotros
  • No nos percatamos porque estamos dormidos
  • Hay una salida para este estado de inconsciencia
  • Si seguimos una salida llegamos a un renacimiento a una iluminación
  • Esta experiencia marca el final del sufrimiento, conduce a la compasión hacia todos los seres


 

NIVELES DE PRACTICA ESPIRITUAL


 

  • Religión prepersonal: regresiva, prerracional
  • Religión personal racional: consuela, adopta, apoya, sostiene
  • Religión transpersonal: filosofía perenne, amor universal, espiritualidad.


 

La espiritualidad se basa en asumir la responsabilidad de la propia iluminación, es transcultural, no tiene fronteras, es perenne, nos permite indagar en las profundidades del ser, acepta la concepción de Dios sea cual sea o la ausencia de la misma.


 

La inteligencia espiritual es una capacidad antiquísima con visos de modernidad, como ya se mencionó sus raíces están enclavadas en el pensamiento místico trascendental. En el budadharma del sur de Asia se le llamó vipassana o capacidad de discernir, de conocer la realidad tal cual es, mas allá del raciocinio mecanicista


 

La vipassana es la capacidad de conocer la realidad profunda desde la serenidad de una mente ecuánime, sin condicionamientos, es una visión cabal, integral, es una visión holista que nos introduce en el proceso de evolución de la conciencia, pues permite el fácil discernimiento de lo verdadero de lo falso, nos conduce al descondicionamiento. Es la única meditación genuinamente budista, la que Buda uso para su iluminación y que posteriormente transmitió a sus discípulos.


 

Dado que la inteligencia espiritual esta ligada incondicionalmente a los valores humanos e intrínsecamente actúa éticamente se le conoce también como inteligencia moral, aunque lo moral no sea precisamente espiritual. Lo importante es que tiene un sentido moral y no se presta a ser instrumento de cualquier fin, de hecho su finalidad es iluminar espiritualmente al ser humano, es el despliegue de la comprensión del valor de toda vida y todo ser humano; es la capacidad de conocernos a nosotros mismos directa y creativamente, reconociendo nuestra naturaleza espiritual.


 

Usamos la inteligencia espiritual para clarificar posibilidades no realizadas, para trascender el materialismo de la vida, para entender el sufrimiento humano y ponerle fin, es el acceso y uso de sentido, visión y valores para pensar y tomar decisiones responsables, es la capacidad para conducir bien la propia vida tomando el control y la responsabilidad de los pensamientos, sentimientos, acciones, y valores, decidiendo la manera de responder a los eventos de la vida, la capacidad de tener en balance los propósitos materiales y el desarrollo emocional, intelectual y espiritual de tal manera que podamos ser felices a pesar de las circunstancias y no a causa de ellas.


 

El desarrollo de la inteligencia espiritual requiere una práctica integral cuyo corazón ha sido, es y será la práctica meditativa, entendiéndola en sentido amplio como la práctica de la atención plena, práctica del discernimiento silencioso, de la percatación de lo que es.


 

El Dr. Ramón Gallegos Nava nos dice que la inteligencia espiritual es la capacidad de resolver los retos de la vida sin crear sufrimiento en los demás ni en uno mismo. Solo quien respeta la vida de todos los seres, que cuida de nuestro hogar planetario y orienta sus acciones en bien de toda la familia humana puede ser inteligente en sentido espiritual.


 

BIBLIOGRAFIA.


 

- Gallegos Nava Ramón (2000) El espíritu de la educación. Integridad y trascendencia en educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) La educación del corazón. Doce principios para las escuelas holistas. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Educación holista. Pedagogía del amor universal. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Una visión integral de la educación. El corazón de la educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Diálogos holistas. Educación holista y filosofía perenne I. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Aprender a ser. El nacimiento de una nueva conciencia espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Comunidades de aprendizaje. Transformando las escuelas en comunidades que aprenden. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.
- Gallegos Nava Ramón (2003) Pedagogía del amor universal. Una visión holista del mundo. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) Sabiduría, amor y compasión. Educación holista y filosofía perenne II. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) El Camino de la filosofía perenne. Educación holista y filosofía perenne III. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2005) Educación y espiritualidad. La educación como práctica espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2007) Inteligencia espiritual. Más allá de las inteligencias múltiples y emocional. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


 

RAMON GALLEGOS: INTELIGENCIA ESPIRITUAL.

Inteligencia Espiritual y el arte de ser feliz; Manuela Chavarría y Samuel Chavarría


 

FUNDACION INTERNACIONAL HOLISTA

Maestría en Educación Holista


 


 

INTELIGENCIA ESPIRITUAL Y EL ARTE DE SER FELIZ


 

Manuela Chavarría Licon y Samuel Chavarría Licón


 

Chihuahua, Chih. Enero de 2008


 


 

Los seres humanos a largo de la humanidad hemos estado siempre en una búsqueda constante ya sea para lograr el paraíso, la vida eterna, el bienestar material y económico que brinde una mejor calidad de vida o bien para lograr la felicidad, la autorrealización y la autotrascendencia.


 

Esta búsqueda nos ha dirigido a establecer una serie de acciones encaminadas a satisfacerla, desde la proliferación de religiones, desarrollos científicos y tecnológicos, hasta alternativas que brinden la capacidad de trascendencia del mundo físico y cotidiano para tener una percepción mas elevada de sí mismo y del mundo circundante.


 


 

En esta búsqueda siempre ha estado manifestada la inteligencia como hacedora de todo aquello que permita llegar a lo buscado, por ser esta una capacidad inherente al ser humano.


 

A través de este ensayo se expondrá la evolución y desempeño que ha tenido la inteligencia, desde la concepción de Binet y su concepto de Coeficiente Intelectual o inteligencia lógico-matemática, pasando por la multiplicidad de capacidades o teoría de Inteligencias Múltiples e Inteligencia Emocional de Howard Gardner y Daniel Goleman respectivamente, hasta llegar a la Inteligencia Espiritual, clarificando su fundamento, sus principios, características y su importancia como alternativa integral educativa capaz de llevar a cabo un desarrollo de la conciencia para formar seres humanos integrales y con un alto grado de sabiduría.


 

La inteligencia siempre ha estado muy relacionada con la educación. Ésta siempre ha considerado a la inteligencia lógico-matemática, propuesta por Alfred Binet, como medio infalible para medir el desempeño de los alumnos.


 

Aún y cuando éste postulado data de 1900, en la actualidad sigue predominado en la mayoría de las instituciones educativas, las cuales determinan que quien tiene un alto coeficiente intelectual debe ser considerado el mejor alumno y quien carece de éste aspecto, simplemente no cumple con los lineamientos educativos, siendo relegado, rechazado y etiquetado como ineficiente.


 

La educación se ha venido nutriendo con este postulado, convirtiendo así, su misión en algo uniforme, medible, estandarizado, memorístico, etc. sin dar oportunidad de demostrar que los seres humanos tenemos una amplia gama de potencialidades.


 

Posteriormente, en 1967, se consideró que este concepto era demasiado limitante y se abrieron nuevas posibilidades de entender la inteligencia.


 

Como alternativa surge un nuevo proyecto, en el cual Howard Gardner aparece como una figura central, a través del cual se desarrolló una visión plural de inteligencias, dando como resultado la Teoría de Inteligencias Múltiples, la cual avalaba que todos los seres humanos tenemos capacidades inherentes a nuestra naturaleza humana y que no hay una sola forma de aprender sino varias.


 

Para Howard Gardner, este proyecto fue un gran aporte a la educación, ya que consideró que la sobrevaloración de la inteligencia lógico-matemática y verbal, llevó ha llevado a cometer muchas injusticias con los educandos.


 

Así, éste autor reivindica el potencial de los alumnos, asegurando que todos los estudiantes son genios por lo menos en una de éstas inteligencias, realizando con ello una transformación significativa a los currículos escolares dando a través de esta perspectiva, la oportunidad a los alumnos de desarrollar mejor sus capacidades.


 

Gracias a esta teoría se abrieron nuevas investigaciones dirigidas a la inteligencia. Fue así como Daniel Goleman, continúa el trabajo de Gardner, desarrollándolo de manera significativa.


 

Goleman propone el concepto de inteligencia emocional a partir del trabajo con la inteligencia interpersonal e intrapersonal de Gardner, definiéndola como la capacidad de conocer y controlar los propios sentimientos, dominando con ellos la impulsividad, causa de la mayoría de los conflictos.


 

Así mismo, Goleman señala que ésta inteligencia asegura de mejor manera el éxito en la vida que la inteligencia lógico-matemática o CI.


 

No es de negar que las inteligencias múltiples que propone Gardner, representan un avance importante en el entendimiento de la inteligencia, pero los seres humanos podemos desarrollar algo más que pensamientos creativos, control de emociones o desarrollo de habilidades.


 

El Dr. Ramón Gallegos Nava, considera que las inteligencias antes señaladas, aunque cada vez mas completas, siguen estando fuera de lo que sería una educación integral, porque están en un marco de lograr la eficiencia, el uso estratégico y control del mundo, sin considerar que el desarrollo de cualquier habilidad en los estudiantes debe tener como principio fundamental el que sea dirigida para el bien de todos los seres.


 

Propone además que una verdadera inteligencia es aquella que permite al individuo honrar la vida en todas sus manifestaciones. Para ello, dicha inteligencia integrará los aspectos que señalan las inteligencias antes descritas, pero además incluirá los comportamientos virtuosos, la trascendencia y la relación que tienen el espíritu y la materia, ya que si el intelecto se olvida del espíritu, degrada el medio ambiente, quebranta las relaciones armónicas en la familia y hace mal uso de los recursos tanto naturales como materiales, etc.


 

De esta manera la Inteligencia Espiritual se propone como una nueva alternativa que reconoce las potencialidades básicas arraigadas en el cuerpo, hasta las superiores arraigadas en el Ser.


 

Esta inteligencia va mas allá de la mera instrumentalización o control técnico del mundo porque va a los procesos que conllevan la evolución de la conciencia, revitalizando el espíritu humano y desarrollando la sabiduría, tan necesaria para enfrentar de manera constructiva los graves dilemas que nos aquejan.


 

El desarrollo profundo y significativo de esta inteligencia va de la mano con la espiritualidad, aspecto inherente a los seres humanos y por lo tanto susceptible de actualizarse.


 

Es importante dejar claro que la espiritualidad no debe entenderse ni relacionarse con religión, dogma o creencia, sino como una experiencia directa, interna e inmediata para lograr la evolución de la conciencia, la vivencia de la totalidad y el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza.


 

EL Dr. Ramón Gallegos Nava señala que la inteligencia espiritual nos lleva a clarificar nuestra conciencia para percibir que hay modos mejores y peores de hacer las cosas, así como a entender la existencia de lo inferior, lo superior y lo fundamentalmente verdadero.


 

Este discernimiento nos llevará a entrar en un proceso de conocimiento profundo de la realidad, desarrollando la capacidad de identificar lo falso de lo verdadero, lo efímero de lo duradero, lo bueno de lo malo, el amor del odio, la prudencia de la insensatez, la compasión del egoísmo, la paz de la violencia, y de todas aquellas falsas percepciones que nos tienen sumidos en la inconciencia y en el sufrimiento, impidiéndonos vivir una vida ecuánime, pacífica, de amor a la verdad y de espiritualidad.


 

Para lograr un verdadero desarrollo de la inteligencia espiritual, la educación holista considera al proceso educativo un arte, por ello integra diferentes campos del conocimiento que están mas allá de los límites de la ciencia y los enmarca en una relación dirigida hacia el logro de un sentido humano y una orientación ética-espiritual, fundamentada en la filosofía perenne y expresada en tres relaciones epistemológicas generales.


 

La primera relación, es la que establecen entre si los objetos y los procesos del mundo material y del mundo biológico. Se le llama reactiva porque no se manifiesta una simbolización conciente ya que no existe subjetividad ni intersubjetividad. Se percibe con el ojo de la carne.


 

Aquí la inteligencia emocional encuentra su razón de ser, da respuesta al ¿Qué? ya que se enfoca en el cuerpo, en el sentir, en lo sensorial, en la carne, en la supervivencia física, en la biosfera, por lo tanto es preracional y prepersonal.


 

La segunda relación epistemológica es la que se da entre los seres humanos y el mundo natural, da respuesta al ¿Cómo?, es una relación sujeto-objeto y tiene la característica de ser monológica, ya que solo de un lado existe la conciencia y la subjetividad.


 

Aquí se enmarca la inteligencia intelectual ya que está regida por la mente, por el ojo de la razón, por el control del mundo, de la capacidad de razonar, se circunscribe en la noosfera, es racional y personal.


 

La tercera relación es la relación sujeto-sujeto para establecer una relación humana, cultural y significativa entre sujetos. En ella existe la subjetividad, la cual no podemos medirla, ni comprobarla porque no tiene una localización simple, pero esto no significa que no existe, puesto que es ahí precisamente, donde radican los valores, la compasión, el amor, la solidaridad, los significados y la espiritualidad.


 

Esta relación es dialógica, es decir, se da un reconocimiento de la conciencia y el lenguaje para una comprensión mutua a través del diálogo con la interioridad del otro, con la finalidad de ponerse de acuerdo sobre las reglas y los significados comunes que posibilitan la convivencia, la justicia, la bondad, la rectitud común, etc.


 

Es precisamente a través de ésta relación, donde la inteligencia espiritual se desarrolla porque se fundamenta en el ojo de la contemplación, responde al ¿Por qué?, se mueve en el nivel de la teósfera, logra la sabiduría, la felicidad y el Ser.


 

El Dr. Ramón Gallegos Nava nos dice que el desarrollo de La inteligencia espiritual, nos permitirá llevar a la práctica, una serie de acciones, que al mismo tiempo serán un refuerzo, las cuales consisten en:


 

  • un correcto entendimiento de la realidad para ver las cosas con ecuanimidad, para diferenciar lo falso de lo verdadero, para entender que nuestro verdadero problema es el sufrimiento y que este es causado por los apegos que nos creamos y que la única forma de liberarnos es a través de la voluntad de autoconocimiento, alejándonos de cualquier especulación, rito, dogma, etc. porque lo único que hacen es detener nuestro proceso de desarrollo espiritual.
  • Un pensamiento recto para cultivar la generosidad, la compasión, el amor universal, el bienestar propio y de los demás y evitar los odios, codicia, celos, envidia y malas intenciones. El cultivo de un pensamiento recto permite que los seres humanos seamos concientes, sanos, con pensamientos íntegros y ordenados.
  • La palabra recta, lo cual implica hablar concientemente, de manera amable, escuchando con atención lo que nos dicen y reflexionando lo que vamos a decir.
  • La acción recta implica poner en práctica una buena conducta, autoevaluando nuestro comportamiento para luego redirigirlo y ser agentes de confianza, paz, armonía, haciendo el bien a través del servicio desinteresado hacia los demás.
  • El Medio de vida recto lo podemos poner en práctica cuidando la actividad que vamos a realizar profesionalmente o para ganarnos la vida, permitiendo que ese trabajo u oficio que desempeñemos sea oportunidad de desarrollo espiritual.
  • El esfuerzo recto nos permitirá lograr la capacidad de indagación interna y la fortaleza para seguir adelante en el camino espiritual, poniéndonos por encima de la pereza o el desánimo, los cuales son los principales enemigos de una práctica constante en el camino espiritual. Aquí es muy importante llevar este esfuerzo dentro de lo que el Buda llamaba "el camino medio" para no caer en la exageración.
  • La atención recta nos permite ser comprensivos con nosotros mismos al realizar nuestro proceso de autoindagación. Esto permite el desarrollo de la ecuanimidad arreactiva para no juzgar, ni evaluar. Además nos permitirá estar atentos a nuestro cuerpo, nuestra mente, los sucesos para conocerlos mejor e integrarlos, ya que en muchas ocasiones los vemos solo como un medio para lograr nuestros deseos.
  • La concentración recta, nos permitirá realizar la práctica meditativa, la cual es el medio a través del cual lograremos la iluminación.


 

La manera ideal de diseminar la inteligencia espiritual, es a través de una educación integral y la educación holista, por ser una "pedagogía del amor universal".


 

es la única alternativa que puede realizar un proceso de desarrollo de la inteligencia espiritual en los alumnos, ya que la educación convencional aún sigue atrapada en las inteligencias separadas del espíritu, creando, como se menciona anteriormente, seres humanos depredadores del medio ambiente, incapaces de establecer relaciones armoniosas consigo mismos y con los demás.


 

La educación holista permite el desarrollo de la inteligencia espiritual, ya que los modelos, relaciones epistemológicas y sustento filosófico en los que se basa, permite el desarrollo no solo de las habilidades del cuerpo y de la mente de los estudiantes, sino también de su interior permitiéndoles establecer un proyecto de vida constructivo y bien estructurado que no solo los involucre a ellos, sino a la colectividad y al planeta en su conjunto.


 

Con seres humanos espiritualmente inteligentes todos los ámbitos de la vida podrán tener verdaderas transformaciones.


 

Tendremos políticos integrales, los cuales manifestarán un liderazgo compasivo y desinteresado hacia el bienestar social, alejado de la violencia y las confrontaciones, capaces de dialogar para construir significados compartidos.


 

Seremos seres humanos espiritualmente inteligentes, el medio ambiente será considerado como parte complementaria de cada uno de nosotros, estableciendo una relación armoniosa con GAIA, considerando el desarrollo sustentable como parte de su práctica espiritual.


 

Los negocios serán generados en base a la inteligencia espiritual, donde la relación ganar-ganar-ganar (relación trabajador-empresario-medioambiente) sea la política compasiva que dirija a las empresas.


 

La inteligencia espiritual es pues, la voluntad de lograr la iluminación, la cual nos permitirá ir más allá del interés tecnológico o científico para alcanzar la verdadera sabiduría.


 

La iluminación nos permitirá dirigir el rumbo de nuestras vidas, determinando sabiamente que es lo mejor para cada uno de nosotros, entrando al aprendizaje continuo y sin fin sobre si mismo y sobre la evolución constante del universo.


 

Estos aprendizajes nos permitirán encontrar razones validas para hacer del paso por este mundo una forma más placentera y tranquila, aceptando el devenir de cada día con amor y con verdadera inteligencia.


 

La inteligencia espiritual es nuestra inteligencia primordial que permite manejar nuestras otras inteligencias con eficaz funcionamiento y lograr así una comprensión y una visión cabal de la realidad trascendental, aumentando en consecuencia nuestras aptitudes para generar compasión, amor incondicional por lo demás, poniendo en práctica la sabiduría espiritual en todas nuestras relaciones mediante un comportamiento impecable y coherente ante nuestras palabras.


 

BIBLIOGRAFIA.


 

- Gallegos Nava Ramón (2000) El espíritu de la educación. Integridad y trascendencia en educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) La educación del corazón. Doce principios para las escuelas holistas. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Educación holista. Pedagogía del amor universal. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Una visión integral de la educación. El corazón de la educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2001) Diálogos holistas. Educación holista y filosofía perenne I. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2003) Aprender a ser. El nacimiento de una nueva conciencia espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


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- Gallegos Nava Ramón (2004) Sabiduría, amor y compasión. Educación holista y filosofía perenne II. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2004) El Camino de la filosofía perenne. Educación holista y filosofía perenne III. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2005) Educación y espiritualidad. La educación como práctica espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


- Gallegos Nava Ramón (2007) Inteligencia espiritual. Más allá de las inteligencias múltiples y emocional. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.


 


 

RAMON GALLEGOS: INTELIGENCIA ESPIRITUAL.